Venia de largas batallas, donde solo la sangre cubria los parques, el sol, no se veia por el humo de las bombas que demolian todo cuanto a su alrededor.
El aire, era casi irespirable, todo gris, ni estrella ni lunas por las noches.
Se llama Luck Pupai, desde los 15 años que luchaba en las tropas de su ciudad, Parple, al Sur de Tranjte, un país pobre y absorbido por las grandes naciones, que explotaron durante siempre su riqueza.
Su lucha, era en cierta manera justa, los poderosos junglops habián invadido casi todo el territorio tranjtie, el ayudaba a la resistencia, para mantener sus costumbres y su pueblo.
Hacia tiempo que no oía risas de chiquillos jugando, las caras no dibujaban álegria, solo gritos y llantos desesperados, eso lo rodeo los últimos 20 años.
Por eso tal vez, no comprendía bien lo que sus sentidos captaban del exterior.
Fue en una misión, que desapareció.
Era en el bosque, estaba camuflado esperando al enemigo, cuando vio a una niña que cerraba puertas, puertas que aparecían y desaparecían, llevaba un largo vestido celeste, el cabello parecía trigo en primavera.
Le pregunto de donde salían esas puertas, ella le sonrió y abrió una invitándolo a pasar, pero no le dijo a donde iban ni porque aparecían.
Cruzó el marco, una estrella bajó, lo encerró en su interior y sufrió un desmayo, por el fuerte resplandor que desprendía, lo había cegado y fulminado en unos segundos, toda su energía.
Cuando despertó, sus ojos enviaron la señal a su cerebro de que el lugar donde estaba, era virgen para su vista.
Lo envolvió el aroma a hierba fresca que bañaba su entorno, unos niños ocupaban el lugar de los coches en las calles.
Comenzó a caminar, observaba con inquietud, todo era extraño y nuevo para él.
Se acerco hasta una mujer que reposaba sobre un viejo tronco y le pregunto donde estaba, lo miro y le contesto: - Esto es un lugar sin lugar, estamos donde siempre quisimos estar, el mundo nos regalo paz a los que vivimos aquí, y nos escondió del mal. Este es el lugar prometido, del que la humanidad lleva años escuchando, pero no hay Dios, no es el paraíso, es un lugar para las almas que han sufrido y han seguido el buen camino, a pesar de todo lo que han aguantado.
Luck, se quedo inmóvil, no creía lo que le decía la anciana de cabellera larga y oscura, cubierta con una manta clara.
Le hizo otra pregunta más, para poder creer lo que le decía: -¿Y usted, como llego a este sitio?
Ella, miro al suelo recordando para poder contestar: No lo se bien, solo se que he vivido muy mal del otro lado de la puerta, he soportado verdaderos infiernos y demasiados latigazos sin razón. Parece que tú también haz sufrido, porque tus ojos están cansados, por eso la niña te eligió para que cruces aquí.
Cuando escucho hablar de la niña, creyó en todo lo que le estaba contado.
-La niña, de grandes ojos y una mirada que desprendía ternura, era un pequeño ángel que había escapado de al lado de Dios, ya que ella veía que no era justo, que no era igual para todos.-
Luck, siguió caminando por las calles sencillas de este lugar sin lugar.
Las flores decoraban todo, el sol brillaba con fuerza pero sin quemar, el cielo era tan claro... que dejo de cuestionarse porque estaba allí, lo atrapo la belleza que estaba por donde mirara.
Se sentó, junto a un río y solo se quedo pensando en nada... durante unas horas no había mal, ni bien, había simplemente nada... Su alma se sentía aliviada, estaba en paz, tranquilo, no había gritos no había nada.
De repente, de las calmas aguas salio un hombrecillo; se asustó, porque llevaba un largo rato mirando el río y no había visto a nadie entrar.
El hombrecillo, Klorps se llamaba, llevaba miles de años viviendo ahí, y estaba sumergido, había ido al mercado de las sirenas a comprar unas hermosas perlas, que por supuesto no pago, sino que cambio por unas florcillas que había recogido, ya que en este lugar sin lugar, no había dinero.
Luck, le dijo: -Tú como haz entrado ahí, llevo horas aquí sentado y no te he visto entrar.
Klorps, con su risilla picara, le contesto: es que llevo unos días allí abajo.
Menos entendía y más se le desbarataba la mente.
Klorps se acerco a él y se sentó a su lado, mientras se sacudía como perro para secarse las ropas empapadas.
K: ¿Recién llegas, verdad?
L: Pues, sí, aun no entiendo muchas cosas, no se si esta bien quedarme o si debo buscar a la niña para que me devuelva a mi pueblo, allí me necesitan.
Klorps, le tiro una mirada burlona, - no, amigo, estas equivocado, si estas aquí, es porque allí no te necesitan más, ya has cumplido.
Luck, se puso nervioso, y enseguida contesto: No, mientras esos junglops sigan matando a mi gente, yo debo estar allí para defender a los que no lo pueden hacer, esa es mi misión y aun no le completado.
Klorps, comprendió que todavía no sabia donde estaba, entendió su confusión, ya que siglos atrás el había estado igual de confuso; - Tienes que hablar con Shaok es una vieja que se sienta en un anciano tronco...
Luck le interrumpió: - Ya he hablado con ella, y no me ha aclarado demasiado. Solo me dijo que este es el lugar sin lugar y que las almas que han sufrido, el mundo las esconde aquí.
Pues eso es todo, contesto Klorps, que mas quieres saber?
L:- Quiero que me digan por que no puedo volver, y que haré si tengo que quedarme aquí.
Estaba totalmente desconcertado, le venían a la mente mil imágenes y recuerdos de su tierra natal.
Su madre, preparando la cena, cuando el era un niño, sus hermanos jugando en el patio de la casa, ellos habían fallecido en un bombardeo de los junglops, por eso Luck estaba tan entregado a su lucha, le habían arrebatado lo que mas quería a su familia, una tarde que el había ido, a un pueblo cercano en busca de comida, ya que allí, escaseaba todo tipo de alimentos.
Entre sus recuerdos, su cabeza era un gran laberinto de dudas, y deseos, de miedos y paz.
Klorps, sabia que estaba realmente mal, lo comprendía, así que se paro –Acompáñame, le dijo.
Luck se paro y comenzaron a caminar ¿a donde me llevas? Pregunto con temor a la respuesta.
Vamos a pasear un poco, dijo Klorps, mientras te explicare todo.
- ¿Recuerdas a la niña que abrió las puertas?
Sí, claro que la recuerdo, respondió Luck.
Pues, esa niña fue un ángel alguna vez, pero se enfado con Dios, porque no veía que fuese justo, como decía ser, en el paraíso entraba gente que creía en el, no importaba cuan buenos sean los que tenían otra religión u otro pensamiento. Por eso decidió bajar, y rescatar almas que Vivian en pena, creo esto que es EL TERCER MUNDO.
Esta el mundo humano, que es de donde venimos, allí, esta lo que es el infierno, lo que Dios, nos hace pagar por el pecado que han cometido nuestros antepasados. Allí solo seguimos juntando pecados, entre guerras y más muertes sin razón ni culpa.
Luego esta el paraíso, creado solo para los elegidos para los que creen en el superior. Allí es todo blanco, y siguen adorándolo para siempre a ese gran señor.
Y por ultimo, este TERCER MUNDO, que vienen los que no creemos en el, pero no merecemos mas infierno, ni dolor.
¿Por que no esta mi familia aquí? Pregunto Luck, ellos eran buenos, jamás hicieron ningún mal.
-Porque creían en el, siguen por la eternidad adorándole, respondió Klorps.
El silencio se adueño de ambos... solo siguieron caminando, y repensando lo que había hablado hace un instante.
Le vino, como una película, un recuerdo de ese DIA en el bosque, antes de ver a la niña, había escuchado un disparó, pero el ángel, evita que sufras, por eso en ese instante antes de morir aparece para rescatarte.
Luck se sonrió para si mismo, y fue en ese momento, cuando todo tubo color en su mente.

me he quedado sin palabras,que bonita historia,tiene mucha sensibilidad.saludos